Ya 60 entradas, con su montón de palabras, pero ¿tenía que haber esperado para ponerme en plan sentimental? Todo indica que no, pues me acabo de dar cuenta de que este blog hace un tiempo que cumplió un año ¡Y ni siquiera me había dado cuenta! Parece que quizás los proyectos sean una de las mejores maneras para robarte tiempo (o hacer que pase más rápido) un día empiezas a escribir de vez en cuando en un blog y, casi casi, a la mañana siguiente ya has escrito una medida de 35.000 palabras que se te han llevado un cacho de tu vida.
Este blog empezó con la pretensión de enseñarme, un poquito, a escribir y de mientras daros a conocer algunas opiniones mías. Con menos entradas de las que me gustaría a la semana esto sigue y la entrada anterior inauguré una sección con la que espero dejar de aprender y empezar a mostrar, para cual se me amontonan los temas por cierto. ¿Pero esto seguiría rodando sin vosotros?
El primero que se me viene a la cabeza es el señor Aresti, la parte en coña de este blog prácticamente. No se si alguien se ha fijado pero ha dejado autenticas perlas en el blog. Me acuerdo de la vez que me curré un artículo de estos sentimentales para cosechar la opinión de que “no me podía haber poseído una princesita, porque ya era una, así que me había poseído un osito rosa princesita” Valió la pena solo por eso. (Por cierto, Aresti, ¡escribe pedazo mamón!)
Después me acuerdo de Shirake, la chica cuando se enteró de que tenía un blog entró para leerselo entero. ¿Oís? Eso si que da satisfacción. Tanta como estar un tiempo sin escribir y que Persefone comente solo para que lo haga.
Y por ultimo Elena, una chica con la que he estado enfadado mucho tiempo y de la cual yo pensaba que me había olvidado. Para enterarme un día de que me leía de vez en cuando en un comentario furtivo.
Supongo que este blog no ha llegado a muchas personas, pero en fín, ha llegado a mis amigos, de los que tengo constancia que me leen de vez en cuando. Y como vosotros sois de lo mejor de este mundo, puedo decir contento que si bien no escribo para la masa,. escribo para la élite.
Este blog empezó con la pretensión de enseñarme, un poquito, a escribir y de mientras daros a conocer algunas opiniones mías. Con menos entradas de las que me gustaría a la semana esto sigue y la entrada anterior inauguré una sección con la que espero dejar de aprender y empezar a mostrar, para cual se me amontonan los temas por cierto. ¿Pero esto seguiría rodando sin vosotros?
El primero que se me viene a la cabeza es el señor Aresti, la parte en coña de este blog prácticamente. No se si alguien se ha fijado pero ha dejado autenticas perlas en el blog. Me acuerdo de la vez que me curré un artículo de estos sentimentales para cosechar la opinión de que “no me podía haber poseído una princesita, porque ya era una, así que me había poseído un osito rosa princesita” Valió la pena solo por eso. (Por cierto, Aresti, ¡escribe pedazo mamón!)
Después me acuerdo de Shirake, la chica cuando se enteró de que tenía un blog entró para leerselo entero. ¿Oís? Eso si que da satisfacción. Tanta como estar un tiempo sin escribir y que Persefone comente solo para que lo haga.
Y por ultimo Elena, una chica con la que he estado enfadado mucho tiempo y de la cual yo pensaba que me había olvidado. Para enterarme un día de que me leía de vez en cuando en un comentario furtivo.
Supongo que este blog no ha llegado a muchas personas, pero en fín, ha llegado a mis amigos, de los que tengo constancia que me leen de vez en cuando. Y como vosotros sois de lo mejor de este mundo, puedo decir contento que si bien no escribo para la masa,. escribo para la élite.
Gracias a todos.
