Cerca de Ginebra, en la frontera franco-suiza, se encuentra el Gran Colisionador de Hadrones. El aparato, que ha costado más de 2000 millones de euros, se ha creado para examinar la validez y límites del Modelo Estándar, el marco teórico de la física de partículas. Un marco con bastantes lagunas, tantas que quizás haya más alegrías que penas si al final revele que el Modelo Estándar no se puede probar.
Entre las muchas cosas que el Colisionador puede encontrar es el llamado Bosón de Higgs, que demostraría la existencia de un campo nuevo que llena el Universo al completo. Lo que quiere decir que ni siquiera importaría que haya masa o no, pues ni siquiera el vacío absoluto estaría libre de dicho campo.
Estamos hablando de “algo” que llena todo el universo, que siempre lo ha llenado, que forma parte de su creación, de su estructura y de un gran etc. No es de extrañar que ese Bosón sea llamado cariñosamente “la partícula de Dios” y de que se este dispuesto a pagar tanto dinero sólo por la posibilidad probar la teoría.
¿Y qué pasaría si se descubriese? ¿Dónde quedaría Dios entonces? Pues nos encontramos ante la idea de que la explicación del universo sin la presencia de un ser divino se compruebe, quizás vagamente, pero se compruebe. De que ya no haga falta nadie que se cree así mismo para crear después el universo, pues ya hay algo desde el principio dispuesto a crearlo. Y si argumentamos que eso es Dios ¿Podríamos soportar que Dios fuese sólo eso? ¿Un campo electromagnético sin conciencia ninguna?
Como ya hicieron hace tiempo los eruditos al señalar al mar y exclamar: “¿Una ruta en esa dirección hacia las Indias? ¡De ese mar no hallaremos nada bueno! ¡Solo fuego, bestias marinas y al final, en el triste final, una gran cascada que nos atrapara, en caída libre hacia nuestra muerte, en el fin de la tierra!” Yo exclamo “¿De verdad sería bueno para la humanidad saber que Dios no existe? “
Quizás este colisionador no funcione, no sirva para nada. Pero no importara, pues ya los científicos se muestran ansiosos por comprobar que no lo hace, solo para trabajar en nuevas teorías que demuestren lo que siempre han querido demostrar: que en el universo sólo existe la ciencia. No hay magia. No hay Dios.
¿Y qué pasara con nosotros entonces? Si llegamos a entender que no existe un mas allá, que no habrá felicidad para las personas buenas, ni castigo para las malas, que las personas que sufrieron no descansaran ni serán compensadas. Qué seis mil millones de judíos murieron por nada, y que de sus vidas de sufrimiento y miedo, sólo quedan unas pocas cenizas. ¿Qué pasara cuando nuestra vida, científicamente, no tenga más sentido que la roca más insignificante del mundo mas muerto?
Y estas son preguntas demasiado grandes como para hablarlas en un blog tan modesto. Ni siquiera se podrían abarcar correctamente en tardes y tardes en una cafetería (aunque no desestimare el intento si alguien lo ofrece). Tan grandes son, que he intentado colar un chiste en varios sitios, pero ante la evidencia, ante el terror de tales suposiciones, he tenido que quitarlos. Lo siento Shirake.
Fe en las ratas: Fueron "solo" seis millones de judios.
📩BOLETÍN | Mal, regular, bien
Hace 4 horas